Educación emocional en las aulas

La educación no sólo consiste en enseñar a los niños asignaturas como matemáticas, historia, educación física, etc, también tenemos que mostrar el camino y enseñar otro tipo de valores a los más jóvenes como responsabilidad, esfuerzo, trabajo en equipo, espíritu crítico, empatía, etc. Para poder desarrollar estas capacidades, trabajar la inteligencia emocional en las aulas es un buen primer paso.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Fue el escritor Daniel Goleman quien, en 1995, popularizó el término ‘inteligencia emocional’, que hace referencia a aprender, desarrollar y perfeccionar ciertas habilidades como el autocontrol, el entusiasmo, la empatía, la perseverancia y la capacidad para la automotivación.

La inteligencia emocional se ha aplicado en numerosos ámbitos y la educación no está exenta. Hasta hace pocos años el sistema educativo se había centrado en la adquisición de conocimientos cognitivos y había dejado fuera las emociones. Sin embargo, muchos estudiosos consideran que los altos índices de abandono escolar se debn a que no se ha sabido entender y comprender las necesidades de muchos estudiantes y trabajar la educación emocional en las aulas sería un paso para evitar el fracaso escolar.

Trabajar y aprender a gestionar las emociones en las aulas, no sólo es beneficioso en el ámbito escolar, sino que en el futuro puede servir para gestionar nuestras emociones y las de otros durante el resto de la vida y, en definitiva, hacer que sea más sencillo.

Beneficios de la educación emocional en las aulas

La psicóloga infantil de la Clínica de la Universidad de Granada, Margarita Jiménez, en declaraciones al periódico El Pais señala que “trabajar la educación emocional en clase ayuda a adquirir destrezas básicas que sirven y ayudan a desenvolvernos en la sociedad. Si los niños comprenden y controlan sus emociones logran aprendizajes significativos”.

Muchos expertos señalan que lo ideal es que la educación emocional se aplique en las primeras etapas escolares y así se podrán lograr resultados satisfactorios. A continuación, señalaremos algunos beneficios de introducir la educación emocional en las aulas:

  • Habilidades sociales necesarias para relacionarnos con los demás. Somos seres sociales. Vivimos en comunidad, los trabajos son en equipo, cooperamos y nos relacionamos continuamente con otras personas. El hecho de saber ser empático, ponerse en el lugar del otro, es una habilidad que será fundamental en la vida.

  • Regulación emocional y autoconocimiento. Saber gestionar nuestras emociones es fundamental. Es decir, ser consciente de lo que sentimos y por qué lo sentimos, nos permitirá afrontar diferentes situaciones con más seguridad y confianza.

  • Habilidades vitales que nos ayudarán a afrontar los contratiempos de la vida. A lo largo de la etapa estudiantil, o en el resto de la vida, nos enfrentaremos a situaciones inesperadas o difíciles. La inteligencia emocional nos puede ayudar a saber superarlas y afrontarlas.

Cómo aplicar la inteligencia emocional en el aula

Tras conocer algunos de los beneficios de aplicar la educación emocional en las aulas, tendríamos que saber qué técnicas o recursos podemos utilizar. En la web educación 3.0 señalan cómo trabajar las emociones y algunas de las actividades que se pueden utilizar.

  • Buscar tareas para trabajar con la conciencia corporal y con las emociones. De esta forma, los niños pueden sentir que el cuerpo y los sentimientos están conectados.

  • Para el autoconocimiento y regulación de las emociones, se propone realizar ejercicios de relajación, de respiración que permiten tranquilizar las emociones y saber calmarse.

  • Hacer diferentes talleres en los que los niños, a través del dibujo y los colores, expresen sus emociones y comprendan la de sus compañeros. La música también puede ser una herramienta adecuada por la que afloren sus sentimientos.

Colegios que aplican esta herramienta

Los beneficios y las herramientas que podemos utilizar en las aulas son numerosos y ya hay algunos colegios que aplican la inteligencia emocional en las clases.

  • El colegio Brains de Madrid es una institución educativa internacional que lleva varias décadas promoviendo un modelo pedagógico que tiene como objetivo que el alumno sea feliz. La educación emocional se imparte como asignatura. De hecho, como parte del proyecto de Inteligencia emocional, en los cursos de 1º y 2º primaria, se imparte el mindfulness (ser consciente plenamente de las emociones aquí y ahora). De esta forma, los alumnos refuerzan su confianza, autoestima, desarrollan habilidades sociales y de empatía.

  • Otro colegio que apuesta por la educación emocional en las aulas es el colegio Tinguaro de Vecindario (Gran Canaria), que tienen la asignatura de educación emocional para la creatividad. Esta materia se imparte a los alumnos de entre 6 y 9 años.

Parece claro que en el sistema educativo habría que darle la misma importancia al conocimiento y aprendizajes de las asignaturas ordinarias, que al desarrollo de otras habilidades como las que hemos mencionado. En Habilitas consideramos que la formación completa del estudiantes es aquella que desarrolla competencias digitales, académicas y sociales y que, por tanto, la educación emocional es una herramienta muy válida para adquirir estas últimas.

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