Motricidad infantil en Primaria y Secundaria

Al igual que en la educación otorgamos importancia a los aspectos académicos y mentales, no debemos descuidar la importancia de la educación física en el desarrollo de los más jóvenes. Son muchos los estudios que recomiendan la práctica de actividades para promover la motricidad, ya que aporta muchos estímulos y beneficios en los niños.

Pero antes de hablar de las ventajas y de las actividades que se pueden hacer para promover la motricidad en Primaria y Secundaria, tendríamos que definir ¿en qué consiste la motricidad? Durán, M (1998) en su libro “El niño y el deporte” define “las habilidades motrices como la competencia adquirida por un sujeto para realizar una tarea concreta. Es el resultado de un aprendizaje que depende del conjunto de recursos que dispone el individuo”.

Beneficios de la motricidad

La motricidad la tenemos que concebir como un elemento más que forme parte de la educación, ya que aporta numerosos beneficios en los más jóvenes tanto en la etapa primaria como secundaria.

  • Desarrollar la motricidad hace que, en general, se mejore cualitativamente el movimiento y favorece el dominio de diferentes habilidades.

  • Gracias a los ejercicios motrices los más jóvenes tendrán un mayor sentido del equilibrio y de la coordinación. El equilibro es un sentido que nos informa cómo se sitúa nuestro cuerpo respecto al espacio y al sitio donde estamos y por tanto, desarrollar esta habilidad es fundamental para la vida. Además, el equilibrio influye en la coordinación de todo nuestro cuerpo.

  • Otra habilidad que se desarrolla gracias al trabajo motriz es la agilidad. Los niños podrán hacer movimientos de manera más fluida, con precisión y eficaz.

  • Además de estas cualidades la motricidad impulsa el desarrollo de otras como la percepción del espacio-tiempo.

  • Algo que resulta obvio es que al trabajar la psicomotricidad desarrollamos en los más jóvenes las habilidades físicas básicas como la velocidad, fuerza o resistencia.

¿Qué tipos de motricidad existen?

Dentro del tipo de motricidades hay que distinguir dos tipos la fina y la gruesa y hay que tenerlas en cuenta para trabajarlas en diferentes edades.

  • Psicomotricidad gruesa: es la que se encarga de trabajar con todas las partes del cuerpo. Por ejemplo correr, saltar, caminar y otras actividades que requieren de esfuerzo. Es importante trabajar este tipo de motricidad a edades tempranas ya que ayuda al niño a fomentar el equilibrio, la coordinación, la fuerza, velocidad, etc. Algunos ejercicios para trabajar esta motricidad son cualquier ejercicio físico como fútbol, baloncesto, andar en bici, nadar, etc.

  • Psicomotricidad fina: es la que se trabaja por medio de las actividades que se hacen con las manos. Fomenta la precisión y la coordinación con las manos. Al igual que en la gruesa es fundamental trabajarla cuanto antes. Algunos ejercicios que estimulan este tipo de motricidad son trabajar con plastilina, ya que los niños adquieren agilidad y destreza en las manos.

Ejercicios para promover la motricidad en primaria y secundaria

Antes de mencionar algunos ejercicios hay que señalar que en las etapas de primaria y secundaria tienen diferentes objetivos, ya que para cada edad se intenta potenciar diferente habilidad motriz. En el punto anterior, ya hemos señalado algunos ejercicios para trabajar la motricidad gruesa o fina. A continuación, señalaremos algunas tareas para trabajar la psicomotricidad pero separado en diferentes edades.

Tal y como se recoge en la web ef.deportes.com para cada etapa escolar se desarrollan diferentes habilidades motrices.

  • Básicas: comienzan a potenciarse a partir de los 6 años y son las de desplazamiento, recepción, girar, o equilibrios. Para desarrollar estas habilidades se fomenta todo tipo de juegos y actividades que conlleven desplazarse de un sitio a otro, gimnasia deportiva, deportes de equipo, etc.

  • Genéricas: se desarrollan a partir de los 8-10 años y son las habilidades básicas que se han afianzado. Muchas de estas habilidades son más especializadas para deportes específicos y por lo tanto, se promueven determinados gestos como cintas, golpeos, paradas, pases o conducciones. Futbol, balonmano, hockey, rugby, etc, son algunas de las actividades que se pueden realizar para potenciar las habilidades genéricas.

  • Específicas: a partir de los 11 años y en este caso, son las habilidades que requieren de una buena ejecución de los gestos aprendidos previamente y por ello requieren mayor eficacia en la ejecución.

Además de mencionar, algunas ventajas generales que aporta la potenciación de la motricidad hay que añadir que aplicando de forma correcta la actividad física y el juego en la educación de los niños, fomentaremos a seres que serán:

  • Más creativos y adaptativos.

  • Mejorarán con la motricidad fina sus hábitos de escritura.

  • Mejorarán la autoestima y la confianza en sí mismos.

  • Trabajarán en equipo y serán personas colaborativas.

  • Mejorarán las relaciones sociales. Gracias a la actividad física pueden hacer muchos amigos.

  • Mantendrán una buena condición física, evitando el sobrepeso y problemas posturales.

Es decir, son numerosos los beneficios que aporta el fomentar la psicomotricidad en edades tempranas. Además, está comprobado que el hecho de tomar como rutina una actividad física desde joven, hace que en la edad adulta tenga más posibilidades de seguir practicándolo.

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